Si la música nos lleva a otro tiempo, si las letras ocultas en cada palabra organizan, como un tablero, las emociones del alma. Si cada partida mueve el alfil de nuestra memoria, cada torre encabeza las batallas diarias del olvido. La búsqueda del sonido de la palabra amada se pierde en el bosque del tiempo.
Nuestra dama mueve en todas las direcciones buscando su sonido. Si el sonido de esa búsqueda es como el galope del caballo que retorna, si el regreso está minado de peones y las horas juegan a su favor… ¿Si el tiempo no tiene retorno, es nuestra memoria la única arma?  
Si a las simples cosas se las lleva el tiempo, como el sonido de aquella canción, ¿es nuestra memoria una simple cosa?
Si nuestra vida es un tablero con música de todos los tiempos y nuestra memoria la brújula entre diagonales… ¿por qué la memoria es una simple cosa? 


Nota del autor

Este texto es un poema en prosa. Es una forma literaria que une la libertad del lenguaje poético con la estructura de la prosa. No hay versos, ni rima, ni métrica, pero sí hay ritmo, imágenes, cadencia y emoción.

En este caso, el poema dialoga con la música, la memoria y el tiempo. Es como si fueran piezas de un tablero íntimo. La referencia a la canción “Las simples cosas”, en la inolvidable voz de Mercedes Sosa, no es casual. Es un eco emocional que atraviesa generaciones. Nos recuerda que lo que se va, a veces, se queda.

Escribí este poema como quien escucha. Me dejé llevar por el sonido de lo vivido y lo amado. También por lo que todavía late en la memoria.

¡Gracias Armando Tejada Gómez (letra) y César Isella (música)!


Uno se despide, insensiblemente, de pequeñas cosas
Lo mismo que un árbol
Que en tiempo de otoño Se queda sin hojas
Al fin la tristeza es la muerte lenta De las simples cosas
Esas cosas simples Que quedan doliendo En el corazón

Uno vuelve siempre
A los viejos sitios donde amó la vida
Y entonces comprende
Cómo están de ausentes las cosas queridas
Por eso muchacho no partas ahora
Soñando el regreso
Que el amor es simple

Y a las cosas simples las devora el tiempo

Demórate aquí
En la luz mayor de este medio día
Donde encontrarás
Con el pan al sol, la mesa tendida
Por eso muchacho no partas ahora
Soñando el regreso

Que el amor es simple
Y a las cosas simples las devora el tiempo

Uno vuelve siempre
A los viejos sitios donde amó la vid


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